martes, 11 de diciembre de 2012

PARA HACER LA CONVIVENCIA MÁS FÁCIL

 
     Se suele decir que convivir es fácil, que todo es cuestión de educación, de principios y cosas parecidas. Estar dotado de tolerancia, de comprensión y de educación es algo forzoso en la convivencia del día a día; aquí algunas sugerencias para convivir mejor:
 
  • Acostumbrarse a hablar con la verdad.
  • Respetar las pertenencias de los demás.
  • Saber que todas las personas tienen el mismo valor humano y por lo tanto requieren ser tratadas dignamente, sin importar la clase social, el nivel económico o educativo que tengan.

  • Dar las gracias ante algún favor o atención recibida.
  • Saludar a familiares y conocidos al igual que al entrar a algún establecimiento.
  • Evitar decir palabras vulgares.
  • Vestirse discreta y sencillamente de acuerdo con su edad y con la ocasión.
  • Tener espíritu de servicio atendiendo a las necesidades de los demás: brindar afecto, saber escuchar, dar la ayuda material, hacer algún favor, etc.
  • Terminar lo que se empieza a pesar de su dificultad: un juego, una actividad deportiva, una tarea escolar, etc.
  • No criticar a los demás.
  • Depositar la basura en su lugar.
     No es nada seguro que el individuo se considere el rey del universo cuando no deja de ser uno más de este conglomerado humano que se llama mundo.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Instrucción o educación

Joven alumno:
 
Puedes cambiar
 
     Tu porvenir está en tus manos: tú, solito, puedes labrarlo y a ese fin debes dedicar todos tus esfuerzos.
 
     Muchas veces se confunde la educación con la instrucción. Es un error gravísimo. Hay hombres instruidos que están mal educados; y otros con poca instrucción que cautivan por su buena educación.
 
     La educación es más importante que la instrucción ya que ésta se dirige principalmente al corazón; y la segunda a la inteligencia.
 
     Nada es imposible para el hombre, ya que el que quiere poder, es el que puede, por lo tanto, esfuérzate en ser un hombre instruido y educado.
 
Para lo primero necesitarás estudio y aplicación; para lo segundo, atención y buenos hábitos.