Mientras vivas en esta casa obedecerás las reglas, cuando tengas tu casa establecerás las tuyas. Aquí no gobierna la democracia.
No hice campaña electoral para ser tu padre. Tú no votaste por mí. Somos padre e hijo por la gracia de Dios y yo acepto respetuosamente ese privilegio y esa responsabilidad, pero entiende esto:
No soy tu cuate, tenemos diferentes edades. Podemos compartir muchas cosas, pero soy tu padre, y eso es cien veces mejor que un cuate.
También soy tu amigo, pero estamos en niveles completamente distintos. En esta casa harás lo que yo te diga y no debes cuestionarme, porque todo lo que yo ordene estará movido por el amor.
Te resultará difícil comprenderlo hasta que tú tengas un hijo; mientras tanto, por favor, confía en mi.
Tu padre.
Ricardo Montalbán
No hay comentarios:
Publicar un comentario